Leonhard Euler

 

Nació: 1707 - Basilea, Suiza.
Murió: 1783 - San Petersburgo, Rusia.


Su padre fue un pastor calvinista y quería que su hijo estudiara teología, y así fue, estudió teología y hebreo en Basilea. Junto con Arquimedes, Newton y Gauss es considerado como uno de los cuatro matemáticos mas importantes.

El padre de Euler era amigo de los hermanos Bernoulli (había vivido con Johann en la casa de Jacob en Basilea).

Johann Bernoulli orientaba a Leonhard en los estudios de matemáticas (recomendándole los libros que debía leer y resolviéndole las dificultades que encontraba). Johann Bernoulli se dio cuenta de la capacidad de Euler para las matemáticas y le pidió al padre de Euler que permitiese que su hijo estudiase matemáticas. El padre de Euler aceptó porque respetaba mucho a Jacob y Johann Bernoulli.

En 1727 se presentó a un concurso de la Academia de París sobre la mejor distribución de los mástiles en un barco. No ganó el premio pero quedó segundo. Cuando murió Nicolas Bernoulli en San Petersburgo en 1726, le ofrecieron su puesto y lo aceptó. Llegó a San Petersburgo en 1727. Tenía 20 años.

En San Petersburgo también vivía Daniel Bernoulli. Cuando Daniel Bernoulli, dejó su puesto de matemático de la Academia, lo ocupó Euler. La mejora económica permitió a Euler casarse. Lo hizo con Katharina Gsell en 1734. Tuvieron trece hijos, pero sólo sobrevivieron cinco. Euler decía que había hecho sus descubrimientos matemáticos con un hijo en los brazos y otro jugando a sus pies. Estuvo siempre atento al bienestar de su familia; educando a sus hijos y nietos.

Sarcásticamente le llamaban el cíclope matemático, porque además de su poderío matemático, le faltaba la visión de un ojo. Se quedo ciego de un ojo en 1735, debido, indirectamente, a un premio que la Academia de Paris ofreció por la resolución de un problema astronómico. El problema era muy complejo y la Academia concedió varios meses para resolverlo, pero a Euler le bastaron tres días. Las malas condiciones de trabajo y el esfuerzo realizado le costó la pérdida de la visión de un ojo. Tenía 28 años.

Euler es considerado como el padre de la matemática rusa pues desarrolló la docencia en San Petersburgo desde 1733 hasta 1741. En 1741 se trasladó a Berlín, donde le habían ofrecido un puesto. Al principio el quería quedarse en San Petersburgo, pero por aquella época, los extranjeros tenían problemas en Rusia, además la mejora de la oferta de Berlín le acabó convenciendo.

Incluso mientras estuvo en Berlín, siguió cobrando parte del sueldo de San Petersburgo, por asesorar y educar a los príncipes rusos.

Cuando murió el presidente de la Academia de Berlin, Euler asumió en la práctica la dirección de la Academia, pero sin tener formalmente el título de Presidente, porque en aquella época, Euler no tenía buenas relaciones con Federico el Grande. Debido a este despecho, Euler, regresó a San Petersburgo en 1766, invitado por Catalina la Grande.

Debido a una catarata en el otro ojo se volvió ciego al poco de llegar a Rusia, pero no se rindió; antes de quedarse totalmente ciego, practicaba la escritura cerrando el ojo, pero esto no sirvió de mucho y con el tiempo su hijo Albert, hizo de escribano de su padre. En 1776 le operaron la catarata, pero una infección en el ojo, impidió la recuperación.

El 7 de septiembre de 1783, despuós de charlar sobre los asuntos del día, "cesó de calcular y de vivir".

Euler tenía una memoria prodigiosa; recordaba las potencias, hasta la sexta, de los 100 primeros números primos, y la Eneida entera. Realizaba cálculos mentalmente que otros matemáticos realizaban con dificultad sobre el papel.

La productividad matemática de Euler fue extraordinaria; escribió textos sobre mecánica, álgebra, análisis, geometría diferencial y analítica y sobre cálculo de variaciones que fueron obras clásicas durante más de 100 años. No inició nuevas ramas de la matemática pero fue muy prolífico. Encontramos su nombre en todas las ramas de las matemáticas: hay fórmulas de Euler, polinomios de Euler, constantes de Euler, integrales eulerianas y líneas de Euler.

A pesar de ser un gran matemático, no pudo resolver un problema que le planteó Christian Goldbach, en 1742. Goldbach había observado que los números pares mayores que 4 parecen ser la suma de dos números primos. Goldbach le pidió la demostración a Euler, pero ni Euler lo consiguió, ni nadie lo ha conseguido a la fecha.